Todo el mundo los conoce,
son aquellas personas que cuando menos las recuerdas se te aparecen, pero no
sólo con su presencia, sino que ellos ni te saludan, con su moto de tercera te
tocan un sonido que suena como un despertador, que dice:
—Múevete papá, que yo voy
primero, que se reduce en un ¡TING!
Si te les opones ellos te
pasan por arriba, o si no se molestan de tal forma que es mejor que ni los
provoques.
Aunque a uno le dicen que
cruce con cuidado, siempre, cuando menos lo esperas, te aparece uno de esos
bolsas, que según ellos, son dueños del mundo.
La única solución es que uno
también sea un mototaxista.
Manuel Ignacio Da Pena

No hay comentarios:
Publicar un comentario