viernes, 15 de agosto de 2014

Los mototaxistas en Caracas









Todo el mundo los conoce, son aquellas personas que cuando menos las recuerdas se te aparecen, pero no sólo con su presencia, sino que ellos ni te saludan, con su moto de tercera te tocan un sonido que suena como un despertador, que dice:
—Múevete papá, que yo voy primero, que se reduce en un ¡TING!
Si te les opones ellos te pasan por arriba, o si no se molestan de tal forma que es mejor que ni los provoques.
Aunque a uno le dicen que cruce con cuidado, siempre, cuando menos lo esperas, te aparece uno de esos bolsas, que según ellos, son dueños del mundo.
La única solución es que uno también sea un mototaxista.

Manuel Ignacio Da Pena

Crónica en la cota mil






Eran las 7:00 de la mañana de un sábado, la cota mil estaba a rebosar de gente, unos descansando en algún puesto y otros trotando aislados de los demás. Pero un grupo algo peculiar, era un hombre posiblemente casado, paseaba a sus dos perros, uno muy hiperactivo y el otro más relajado; el más inquieto saltaba de un lado a otro y en uno de sus saltos paso al barandal y cayó por el precipicio. Todos los que estaban cerca se asomaron para ver si aún se encontraba con vida, el dueño y un joven fueron en su auxilio, gracias a Dios el animal no sufrió ningún daño.

María Laura Ramírez

No me levanto








Me levanto, pero no porque dormía mucho, sino porque el teléfono me despierta y me dice: "Estás retrasado", con su enorme pantalla que dice la hora y como la "palabra" tiene fuerza, quedé retrasado, y no supe bajar las piernas, me caí de la cama, me arrastré al baño, pero recordé vestirme y volví al cuarto. Ya mi retraso se quitó, me levanté, me vestí, por MAGIA, listo con las pilas full, pero luego me volví a dormir. Me despierta mi mamá diciendo: "$#&?" Lo entendí con los oídos del pescado y fui XD corriendo al carro y me encuentro a mi padre hablando y yo sólo puedo pensar en los suertudos que se levantan a las 9:00 am y al llegar al cole...lo siento...lo siguiente es deprimente...

Jorge Luis Vivas, 16 años

Déjate envolver sin obstáculos








DÉJATE ENVOLVER SIN OBSTÁCULOS

            Nina era una niña a la que le gustaba mucho tocar el piano, pero le aterraba tocar en público; y tenía un maestro que poco a poco la fue ayudando a superar su miedo. Él siempre le decía: no te compliques; déjate llevar por lo que sientes al tocar, y no pongas obstáculos en tu camino. Un día, Nina tenía un concierto donde debía tocar frente a muchas personas, y lo que le quitaba el pánico era recordar las palabras que le decía su maestro. Cuando llegó el momento de tocar, respiró profundo y empezó; y cuando terminó, lo único que escuchó fueron los aplausos del público. Fue el momento en que la felicidad tocó a su vida, y se sentía profundamente agradecida hacia su maestro, y él, sonriendo, le dijo: déjate llevar, déjate envolver sin obstáculos...

ANÉCDOTAS SOBRE EL METRO




            Eran las dos de la tarde cuando me monté en el metro, contra mi voluntad, porque debía ir a mi clase de literatura y mi madre se negó a llevarme en taxi. Algo que me pareció muy irónico fue que cuando logré entrar al metro, la voz del parlante dijo: Por favor, no empuje o atropelle a los pasajeros al entrar.  Y eso fue justo lo que todo el mundo hizo. Otro extraño suceso fue que había un señor que me parece que era evangélico o predicador porque en todo el viaje lo único que hizo fue caminar por todo el metro diciendo cosas sobre Dios y que los hombres van a destruir el mundo y todas esas locuras que la gente nunca entiende.  Bueno, en fin, esas son algunas de las razones por las que pienso que el metro es una perdición. Sin embargo, si quieres ir a algún lado rápidamente, el metro es tu única salvación. De todas formas, el metro nunca dejará de parecerme una especie de "manicomio" subterráneo.

Andreína Calmón, 13 años

lunes, 11 de agosto de 2014

viernes, 1 de agosto de 2014